viernes, 22 de febrero de 2013

Tú, conciencia.


Ya que nadie se atreve a comenzar, he pensado que podría ser la primera. Quizás alguien más se percate de lo necesaria -aunque desagradable a veces- que puede ser la sinceridad en más de una ocasión. Hace unos días hablaba de este tema con una de las personas a las que más quiero, aunque también es cierto que es una de las personas que más me desquician.

-¿”No sería mejor todo si dijésemos la verdad”?
- Pero no a todos nos gustaría saber la verdad
- ¿Por qué?
- A veces duele
- ¿Prefieres vivir en un engaño antes que enfrentarte a tus temores?
- No
- Entonces, ¿por qué mientes?
- A veces por no hacer daño, otras por..... no decepcionar a quien quieres, o por conservar lo que no mereces. Y en la inmensa mayoría de las ocasiones, por miedo a la verdad.
- ¿Por qué aceptar algo que tu misma sabes que no eres merecedora de ello? De ser así vivirías en tu propio engaño, atormentándote por disfrutar de lo que no es tuyo.
- Pero, al tenerlo, puedo fantasear y creer que es cierto.
- Eres una más, me has decepcionado, vives de la mentira... vives de lo que odias, de aquello que tanto criticas y criminalizas. Eres...hipócrita.
- NO! No digas eso... es que... a veces es tan cruel saberla...ser consciente de ella, a veces da miedo.
- ¿Por qué temes la verdad? Es la realidad, lo que te rodea, lo es todo...
- Ya pero... todos mienten, incluso aquellos que lo niegan y te reprochan por ello.
- A ver si lo he entendido... me dices que la sociedad miente, y tú lo haces por ¿“no desentonar”?
- … Puede... o no lo sé. Además... qué es la verdad? Quién dice que mis fantasias no son mi verdad?
- Alguien tiene que ser el que ponga fin a esta situación... No seas ilusa, ambas somos conscientes de que sabes de lo que te hablo... Sabes que a mí no puedes mentirme. No se puede tener miedo a ser uno mismo, no creo que sea tan horrible.
- ¿Y por qué no empiezas tú?
- No puedo, lo sabes.
- No puedes?
- No seas tonta... mientras sigas ocultándote tras la mentira y manteniendo conversaciones conmigo. Nunca nadie sabrá que somos diferentes y que estamos dispuestas a tomar la iniciativa. Quién sabe... puede que alguien nos siga...
- Somos?
- Sí, somos, soy tú, imbécil, deja de hablar sola, sal ahí, y demuestra lo que vales!

Nuevo comienzo


Letras que ansían ser escritas en consonancia con sentimientos reprimidos por unos labios cosidos. Todos ellos se han obcecado en el interior del tubo de tinta de un bolígrafo, o quizás en un teclado junto a un cerebro bloqueado, unas cuerdas bucales insonorizadas por un rostro demasiado familiar. O quizás por un mensaje no esperado, unas palabras sorprendentes para unos ojos que ya no recuerdan haber leído buenas noticias. Lo agradable se ha censurado por miedo al fracaso, terror a lo oculto aunque esta vez no haya nada que ocultar. Tal vez costumbre, tal vez cobardía. Quizá se castigue por no haber hecho lo correcto, tal vez tema no saber qué es “lo correcto” o desconozca su paradero. Puede ser que no recuerde su identidad o que nunca llegase a descubrirla. Le asusta la verdad, puede aparecer en cualquier momento, incluso es probable que la ronde a menudo aunque no sea consciente de ello. Da tantas vueltas y recorre tantos recovecos que habita la confusión contante, el aturdimiento la ha poseído, o al contrario, eso nunca nadie lo sabrá...

viernes, 12 de octubre de 2012

Perdone, tengo algo para usted.


Quizás debería empezar este escrito con un: “hola”, o un: “querido/a…” pero no lo haré, principalmente porque no le conozco, ni usted a mí. O quizás si, quizás me ve por la calle, es más, casi me atrevo a asegurar que es así. Me mira meticulosamente, luego gira la cabeza y hace como si no existiese, nunca existo. Quizá piensa: “pobre…”, “que lástima”, “que pena..”. Pero al rato se le olvida, siempre se les olvida a la mayoría.
Pues bien, hoy, rebosante de coraje, me he decidido a escribirle. Sé que aun duda de mi identidad y ahora mismo se está preguntando que será lo que tengo que decir. No se preocupe, tenga paciencia, todo a su tiempo.
Me gustaría que supiese lo que yo siento cuando me mira, cuando me ignora, cuando me juzga, cuando me desprecia…

Me gustaría que, solo por un instante, supiese lo que es vivir en un cuerpo atrofiado, pesado, desfigurado, torcido, torpe, un cuerpo que en absoluto se corresponde con su mente, con su ilusión, con sus ganas de vivir, un cuerpo que ejerce de mordaza de su persona. Un cuerpo al que todos miran con repulsión. Me gustaría que supiese lo duro que es arrastrar ese lastre…prejuicios, superficialidad… ojalá no sintiese el deseo de juzgarle, pero se ve tan feo todo desde aquí… Aunque no se lo crean, siento igual que ustedes.

Ahora imagínese que en un flash se encuentra en un lugar que no conoce, imagínese que no conoce a las personas que están a su alrededor. Sin embargo esa gente asegura conocerle, saben su nombre, saben donde vive, saben cosas que ni siquiera usted tiene claras. Está totalmente fuera de lugar, quiere salir corriendo, pero no sabe a dónde. Lo peor de todo esto es que sucede cada día  y cada día es peor. Su cerebro se está consumiendo, como una hermosa flor cuando le arrebatan la vida. Y no puede hacer nada para evitarlo.

¿Qué sentiría si de repente no percibiese nada a través de la vista? ¿Si sus ojos se apagasen? ¿cómo sería su vida? ¿se hundiría? ¿alguna vez se ha parado a reflexionar cuán importantes son los sentidos para usted? ¿y si no pudiese ver cuán hermosa es esa obra? la intensidad de los colores, la luz, la luz del sol… ¿y si no pudiese percibir el aroma de la comida tan rica que le acaban de preparar, o algo tan simple y embriagador como el olor a hierba húmeda? ¿qué me dice de la música, no es maravillosa? ¿cómo se imagina una vida sin oír la música? o la maravillosa voz de aquella persona a la que ama… y poder sentir las caricias ¿qué dulce verdad? … y qué rico cuando comemos lo que nos gusta ¿Y si no percibiese ese sabor que tanto le encanta? Probablemente piense que sería desastroso… traumático, absurdo incluso. Permítame decirle que se equivoca. Hay personas que día a día se enfrentan a este tipo de retos, y sí, viven. Viven porque cada día se superan a sí mismos, se enfrentan a un reto y luchan por salir adelante para que personas como usted los respeten, Respeto, con mayúscula, esa gente lucha día a día por ganarse un lugar en el mundo, y ahora sí, me gustaría saber quien es usted…quién se cree usted que es para negárselo…






Y en este momento… mi nombre ya sería un mero dato sin importancia.

jueves, 19 de abril de 2012

Mi rey

Se ha ido, otra vez ha desaparecido, como acostumbra...o, pensándolo bien, nunca estuvo aquí... lo llegué a sentir tan cerca estando tan lejos... supongo que fue estúpido pensar que aquella locura adolescente podría cobrar vida de nuevo. Ha sido una locura desde el principio, pero en aquel maravilloso principio incluso lo mas retorcido cobraba sentido.
Estamos tan lejos de lo que éramos,y, sobre todo, de lo que queríamos ser... dos soñadores que tramaban el modo de cambiar el rumbo del mundo, de enfrentarse cara a cara contra la adversidad.
Mi rey, mi querido y dulce luchador...creo que aquella tan temida adversidad nos ha devorado. Se ha alimentado de nuestra ilusión y a succionado nuestro entusiasmo. Si te soy sincera, en ocasiones no me reconozco, creo que una anciana moribunda se ha apoderado de mi. Creo que te necesito, y si no eres tu... necesito aquel espíritu que me hacia creer que me podía comer el mundo a mordiscos.
Hace unos meses te prometí que te escribiría...pero este cerebro esta taaan vacío  todo es taan monótono que pasan los días como si de segundos se tratase. quizás debería disculparme por la bordería de la última vez.

sólo necesito que reaparezcas.

viernes, 26 de agosto de 2011

-.-


Éste es uno de esos días en los que no tengo ganas seguir la rutina, hoy es un día corriente, como todos. Estoy agotada, jodidamente agotada. Éste es uno de esos días en los que navego por mi mente, y recuerdo cosas, momentos, mejores y peores, palabras, heridas pasadas, sonrisas que no quisiera olvidar jamás. En ocasiones me encantaría tener un apartado de "favoritos" donde esas imagenes, sentimientos, palabras, sensaciones...tuviesen un lugar, para siempre recordarlos con nitidez, incluso volver a vivirlos si fuese posible...Pero ocurriría como en nuestro navegador habitual, clickas una y otra vez en esas cosas que te encantan, para tenerlas ahí guardadas, y al final, nunca vuelves. supongo que es mejor asi, con el tiempo acabas idealizando hasta los malos momentos, de ahi el dicho "cualquier tiempo pasado fue mejor". Hagamos el favor de pensarlo, recapacitar, y en lugar de eso, pensar: "este momento nunca volverá a repetirse" aprovechémoslo.
Amemos hasta caer rendidos, lloremos hasta secarnos por dentro para luego volver a reirnos, incluso de nosotros mismos, de nuestras meteduras de pata y nuestra estupidez continua. :)

Quisiera volver a escribir muchas de esas palabrejas que combinan tan bien, pero creo que mi cerebro se ha secado, o es que la inspiración no me visita desde hace meses. Además, nadie lo leerá, ni siquiera esto, pero me da igual, yo ya me he desahogado.

pd. Desde aquí hago un llamamiento a la señorita inspiración, a ver cuando se digna a visitarme.

martes, 31 de mayo de 2011

Tentación

Siento tan ardiente deseo de pecar, de arrancarte el alma con los dientes para absorver cada gota de tu ser sin dejar atrás ni el primer suspiro... Gritemos de placer y dolor mientras nos desangramos en un colchón. Castígame por todo aquello que no cometí y prometo ser mala, perversa y traviesa sólo para ti. Perdamos la cabeza, seamos auténticos animales en celo. Cómeme, siénteme, piérdeme y vuelve a encontrarme entre las sábanas, bésame, pégame, gózame... Ámame y odiame a un tiempo.Mátame de gusto y te torturaré hasta llegar al más alto paraíso para luego acompañarte a los bajos infiernos.

lunes, 23 de mayo de 2011

:)

Cuando estamos juntos, solos, no existe nada más allá. Cuando me acaricias, cuando te enredas en mi cabello, no existe la oscuridad. No creo en lo bello, no creo en la fatalidad. No tengo fe en dios ni en el diablo, ni siquiera me preocupo de la maldita adversidad. No creo en la salud ni temo a la enfermedad, no existe nada ni nadie que me pueda derrotar. No creo en ti, ni siquiera confio en mi, solo creo en esas pequeñas tonterias que a menudo nos hacen reir.